Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Otras voces otros ámbitos

Santiago Gamboa, "Plegarias nocturnas".

"Vine a Bangkok con el ánimo de recordar. Ver de nuevo lo que viví hace unos años en esta ciudad, aunque con otra luz. El tiempo, a veces, es un problema de luz . Con los años ciertas formas adquieren brillo o, al contrario, se cubren de una extraña opacidad. Son las mismas pero parecen más vivas, y a veces, sólo a veces, podemos comprenderlas. No lo sé muy bien. Puede no ser más que un deseo o meras palabras, pero es precisamente eso lo que busco: palabras. Reconstruir una historia para contarla."

Fragmento de “La mujer bomba”, Ivana Sajko

[…] mi bomba es una sección rítmica tic-tac-tic-tac mi cuerpo es una patente inflamable tic-tac-tic-tac estoy envuelta en alambres y cinta adhesiva el explosivo acaricia mi piel el explosivo está debajo de mis tetas pegado a mi columna vertebral metido dentro del útero daré a luz […] mi maternidad será corta no veré la mueca deforme de mi propio hijo su MAMÁAAAAAAAAAAAA desaparecerá en el llanto ajeno mi bomba me resfría desde afuera y calienta desde adentro ella es el hijo que nunca concebí y el amante que no quise hacemos el amor sin emociones frígidamente […] De “Siete dramas croatas contemporáneos”.

10 Rules of Writing by Elmore Leonard

No empezar nunca un libro hablando del tiempo. Evitar los prólogos. Para introducir un diálogo, no usar nunca un verbo distinto de “dijo”. A ese verbo “dijo”, no agregarle jamás un adverbio. Limitar los signos de exclamación. No usar jamás la palabra “imprevistamente” o la expresión “se desató el infierno”. No abusar de dialectos y jergas. Evitar la descripción detallada de los personajes. Evitar describir detalladamente lugares y cosas. Omitir todas esas partes que los lectores tienden a saltearse.

Los diez mandamientos de Robert McKee

PRIMERO: No le quitarás de las manos la crisis/el clímax al protagonista. Mandamiento anti deus "ex machina". SEGUNDO: No le facilitarás la vida al protagonista. En un argumento nada progresa si no es a través del conflicto. TERCERO: No harás una exposición porque sí. Dramatízala. Conviene la exposición en munición. Utilízala para girar el final de una escena, para favorecer al conflicto. CUARTO: No utilizarás falsos misterios ni sorpresas fáciles. No escondas nada importante que sepa el protagonista. Mantennos al nivel del héroe. Que sepamos lo que él/ella sabe. QUINTO: Respetarás a tu público. Mandamiento antimercenario. SEXTO: Conocerás tu mundo como Dios conoce éste. Mandamiento pro­investigación. SÉPTIMO: No complicarás con nuevos elementos ya que la complejidad de los que dispones es mejor. No multipliques las complicaciones en un solo nivel. Utiliza las tres: intra-personal, interpersonal, extra-personal. OCTAVO: Llevarás las situaciones a...

Inauguro etiqueta: Otras voces, otros ámbitos.

"No conocía a nadie que escribiese y a poca gente que leyese. Pero el caso era que sólo me interesaban cuatro cosas: leer libros, ir al cine, bailar claqué y hacer dibujos. Entonces, un día, comencé a escribir sin saber que me había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo", Truman Capote.

Piso 14, por Leandro Gabilondo

Un viernes a la noche, en un balcón de Libertador y Esmeralda,  cuatro chicas con apodos en diminutivo toman vodka con energizante. Desde el piso 14, pueden ver la oscuridad de un océano de chapa, la mugre debajo de la alfombra, la letra chica del mundo. Ellas no saben que ahí,  un chico de su edad,  con apodo animal, sueña con ser como el cantante de cumbia, que ellas están escuchando. Del libro Retiro , de Leandro Gabilondo . Para leer otras cosas  entrá al link.

Mamá por Diego Zúñiga

Esa noche habló de mi papá y de lo sola que se sentía. Apagó la luz y nos quedamos a oscuras. Me dijo que yo no tenía idea lo que significaba quedarse sola. Porque tú te vas a ir, dijo ella, tú vas a agarrar tus cosas y te vas a ir. No lo sé, respondí mientras ella se pasaba las sábanas por el rostro. Era un gesto lento y torpe. Me dijo que nadie iba a querer a una mujer como ella y me volvió a pedir que la abrazara fuerte. Le hice caso y se quedó en silencio. Sentía su vientre abultado contra el mío. Me pidió que le hiciera cariño en el pelo, y yo, una vez más, le hice caso . Camanchaca - Diego Zúñiga

Cómo convertirse en escritora por Lorrie Moore

Primero intenta ser algo, cualquier otra cosa. Estrella de cine / astronauta. Estrella de cine / misionera. Estrella de cine / maestra jardinera. Presidente del Mundo. Fracasa horriblemente. Es mejor si fracasas a una edad temprana, por ejemplo, a los catorce. Una desilusión temprana, crítica, para que a los quince puedas escribir largas oraciones en forma de haiku sobre los deseos frustrados. Es un estanque, un cerezo en flor, un viento peinando las alas del gorrión rumbo a la montaña. Cuenta las sílabas. Muéstraselo a tu mamá. Ella es dura y práctica. Tiene un hijo en Vietnam y un marido que podría tener una amante. Ella cree que hay que usar ropa marrón porque disimula las manchas. Ella mirará brevemente tu texto y luego otra vez a tí con la cara vacía como una galletita. Ella dirá: “¿Por qué no vacías el lavavaplatos?”. Desvía la vista. Mete los tenedores en el cajón de los tenedores. Accidentalmente rompe uno de los vasos que te dieron gratis en la estación de servicio. Este es ...

De la obra “El buen canario” de Zach Helm

"Sylvia: …Remodelé esta primavera. Annie: ¿Remodelaste? Sylvia: Tomé un curso de… en la universidad comunitaria. Fue sólo que. Me entró el gusanito y decidí cambiar algunas cosas. Annie: ¿Qué cambiaste? Sylvia: Bueno. Por ejemplo, este sillón. Antes estaba, como en un cuarto completamente distinto, y era azul. Annie: No lo puedo creer. Sylvia: Y esos candelabros de pared los puse yo… Annie: Qué bonitos. Sylvia: Y amplié la entrada. Annie (de pronto intrigada): ¿Tú ampliaste la entrada? Sylvia: Sí. No sabes, fue una pesadilla. No es fácil ampliar una entrada. Annie: No. Supongo que… cómo lo hiciste… lo siento: ¿Cómo aprendiste lo suficiente en un curso como para ampliar tu entrada? Sylvia: Disculpa. Annie: Quiero decir, estoy impresionada. Debe haber sido un gran curso como para que aprendieras eso. Sylvia: No te entiendo. Annie: Dijiste que ampliaste la entrada. Sylvia: Oh. Así es. Yo no amplié la entrada. Annie: Dijiste… Sylvia: No. Lo siento...

“DÉJAME IR, MADRE”, Helga Schneider

Viena, martes 6 de octubre de 1998. En el hotel. Hoy te vuelvo a ver, madre, después de veintisiete años, y me pregunto si durante todo este tiempo has sido consciente de cuánto daño has hecho a tus hijos. Esta noche no he pegado ojo. Ya es casi de día; he subido la persiana. Una luz mortecina se abre paso sobre los tejados de Viena. Hoy te vuelvo a ver, madre, pero ¿con qué sentimientos? ¿Qué puede sentir una hija por una madre que renunció a su papel de madre para integrarse en la perversa organización de Heinrich Himmler? ¿Respeto? Sólo por tu edad venerable. ¿Y aparte de eso? […] Cae una lluvia lenta y triste; el asfalto, delante del hotel, brilla trémulo a la luz de la farola todavía encendida. Poco a poco, mientras el amanecer incierto se va transformando en una mañana húmeda, empiezo a notar una gran debilidad; en cambio, tengo la mente muy despejada, aunque la atraviesan destellos de tortuosos pensamientos. Necesitaría un café, un buen café fuerte, a la italiana. ...

In Bed, by Joan Didion

[Compartida por Ana Prieto, a raíz de mi crónica sobre la migraña publicada en Revista Anfibia. Gracias!] Three, four, sometimes five times a month, I spend the day in bed with a migraine headache, insensible to the world around me. Almost every day of every month, between these attacks, I feel the sudden irrational irritation and the flush of blood into the cerebral arteries which tell me that migraine is on its way, and I take certain drugs to avert its arrival. If I did not take the drugs, I would be able to function perhaps one day in four. The physiological error called migraine is, in brief, central to the given of my life. When I was 15, 16, even 25, I used to think that I could rid myself of this error by simply denying it, character over chemistry. "Do you have headaches sometimes? frequently? never?" the application forms would demand. "Check one." Wary of the trap, wanting whatever it was that the successful circumnavigation of that particular form...

Despedida por Mauro Libertella

Mi hermana apoya las flores en el cajón, y retrocede dos pasos. Con un modesto contacto visual, el sepulturero empieza a arrojar las primeras paladas de tierra sobre el cajón. Yo me acerco y me ofrece la pala. Tiro unas paladas, ayudándolo a ir . "Mi libro enterrado", Mauro Libertella

De "Solos y solas", Tamara Kamenszain

Te llamo o llamame en el club en la escuela en el campamento repetir y repetir nuestros apellidos dejó agendada de oído una comunidad futura entre vernos y dejar de vernos media vida hasta ahora ya fue ahora somos parias de casamentera dos que no hacen uno en la cuenta regresiva nos encontramos sin nada en común con otros tan comunes como nosotros.

"Medea", Susana Thénon

Mientras afuera, entre gemidos las conjeturas más variadas martillaban el corazón de las mujeres del pueblo, ella miraba sus manos y en silencio leía la escritura indeleble. Por la ventana entró el murmullo de los niños de ojos claros, entró en su pecho envejecido y lo armó de fuerza más dura que una coraza. Así se abalanzó hacia las puertas con el cuchillo de suave lengua. Entonces comenzó lo que todos saben. De "De lugares extraños".

"Hoy", Susana Thénon

FALO, corneta, rosa del ángel-barro: el amor ha obturado sus vasos comunicantes. Guardemos el incienso para los veranos públicos. Dios no funciona. De "La morada imposible".

Deseo alópata por Castellanos Moya

“Y entonces, en ese instante, antes de descoser mis infortunios, recordé mi primera visita a donde Pico Molins, unos ocho años atrás, cuando le expliqué con la mayor ansiedad los dolores que me aquejaban en todo el abdomen, que una úlcera me reventaría en cualquier instante, me quejaba yo, mientras Pico sólo se puso de pie para observar el iris de mi ojo y luego me pidió que sacara la lengua, en vez de revisar mi cuerpo con detenimiento, en vez de mandarme a hacer estudios clínicos, tan sólo había visto el iris de mi ojo y mi lengua, lo que claro está que despertó la peor de mis sospechas, sobre todo cuando continuó con una serie de preguntas que parecía juego de infantes, como eso de si yo prefería el frío o el calor, la carne o el pescado, el color rojo o el azul –vaya estupidez, pensé entonces-, y por si esto fuera poco enseguida dijo que me recetaría unas gotitas de sulfur a la menos 60, las cuales debía preparar en un trasto de peltre con agua pura y de las que debía tomar tres c...

De "Ala de criados", de Mauricio Kartun.

“TATANA:… Las manos de un artesano, imaginaba. Un joyero orfebre. Un relojero. Dedos suizos abriendo los botones. Soltando los lazos. Desenhebrando los cordones. Se le trababan los botones como a un picapedrero. Tiraba. Algo de una goma higiénica. Algo así dijo de una goma higiénica. Y date la vueltita . Groserías. Hablaba entre dientes. Una vulgaridad inefable. Bomba bomba. Tomá bomba bomba. Tatiana la princesa rusa fea. Y el mujik. No: lo imaginaba diferente. Se limpió con la sábana. Asomaba un colchón de estopa y lana. Tuve ganas de escapar. Y más ganas todavía de quedarme y que lo hiciera de nuevo. No pude luego sacármelo de la cabeza, más tarde cuando atacamos Juventud Moderna. Ganas de que vuelva a tironearme de la ropa como si fuera una potranca. Y ganas idiotas de escribirle un poema. Palabras que se me aparecían como nubes. Él y si grosería inmensa… “Un rapidito antes que nos busquen lo niños…” “Bomba bomba…”. Y yo como una opa de estación escribiendo a toda hoja la palabra ...

La vida es sueño

                            Segismundo: Es verdad; pues reprimamos  esta fiera condición,  esta furia, esta ambición,  por si alguna vez soñamos;  y sí haremos, pues estamos  en mundo tan singular,  que el vivir sólo es soñar;  y la experiencia me enseña  que el hombre que vive, sueña  lo que es, hasta despertar.  Sueña el rey que es rey, y vive  con este engaño mandando,  disponiendo y gobernando;  y este aplauso, que recibe  prestado, en el viento escrib y en cenizas le convierte  la muerte, ¡desdicha fuerte!  ¿Que hay quien intente reinar,  viendo que ha de despertar  en el sueño de la muerte!  Sueña el rico en su riqueza,  que más cuidados le ofrece;  sueña el pobre que padece  su miseria y su pobreza;  sueña el que a medrar empieza,  sueña el q...

Seguidores

Vistas de página en total