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Mostrando las entradas etiquetadas como CPS

diálogo de ALICIA

*** -¿Ya has resuelto el acertijo?- preguntó el Sombrerero, volviéndose nuevamente hacia Alicia. -No, me rindo- replicó Alicia-. ¿Cuál es la solución? -No tengo la menor idea- dijo el Sombrerero. -Ni yo- dijo la Liebre de Marzo. Alicia suspiró, abatida: -Creo que podrían hacer con el tiempo algo mejor que malgastarlo proponiendo adivinanzas sin solución. -Si conocieras al Tiempo tan bien como yo- dijo el Sombrerero-, no hablarías de malgastar lo . El es de él . -No sé qué quiere decir- dijo Alicia. -¡Claro que lo sabes!- dijo el Sombrerero, sacudiendo desdeñosamente la cabeza-. ¡Me atrevería a decir que nunca en tu vida le hablaste a Tiempo! -Tal vez no- replicó cautelosamente Alicia-. Pero sé que tengo que marcar el tiempo cuando estudio música. -¡Ah! ¡Eso lo explica todo!- dijo el Sombrerero-. El Tiempo no soporta que lo marquen. ***
Es ella: la que se despide esta vez, y mira con un voy a extrañarte-no me olvides no me dejes en los labios, la que besa la almohada que se enfría con la sombra de un último fin de semana, una despedida que vuelve con las olas. Es ella: otra que no soy yo y se me parece.
feliz cumpleaños y buen viaje!

MERCI

Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pe...

feliz día

este fin de semana

No saqué pasaje destino incierto. Sigo esperando: un quedate seamos. Me alcanza con un murmullo.

MALCRIADAS

Ella terminó de pagar la cuenta, y cuando se puso de pie para salir, descubrió atravesando la puerta del bar, que se había enamorado. Un verso repiqueteó en su memoria y ella dejó escapar una frase como suspiro: cuando iba mi habitual adiós a darte, dijo y sonrió. Ella vio, como la otra que también es ella, cruzó la avenida y girando el cuerpo se despidió en un saludo. Pero la ella de acá, la que no tenía que cruzar, siguió detenida en el mismo punto. Fue una vaga congoja de dejarte lo que me hizo saber que te quería, murmuró mientras la veía alejarse. Entonces, en la simplicidad de un instante que después le llevará meses entender, decidió que no podía dejarla ir. Que aunque nunca se había imaginado jugando con la similitud de las sombras, no podía desentenderse de eso que le estaba pasando, aquello que se había hecho palpable en un roce inesperado. Nos vemos, le había dicho la otra ella, que sentada en el cordón de la vereda dejaba pasar uno y otro, los colectivos que debían llevarla...
Incandescente: el rojo vivo de la espera.
de costado: morocha que fuma imaginada con un antes de frente y mirada amenazante, entro y río sorprendida de espaldas para que no me veas, tango de fondo suena despedida morgado acompaña la tarde primera. Sola de un lado dos del otro quién es quién sobre el tablero de la mesa.

sí, Alice por Tim Burton

decidí dar el paso anoche, y levanté el teléfono que hiere soledad. después fui a tu casa, esperaba que sacaras el tubo de mi oreja que mudaras el grito en murmullo que acallaras el llanto que ahoga. ...

takashi murakami

Tokyo - 1963
el humo de la noche encerrada ilumina apenas la esquina de una mesa en soledad. por haber salido al encuentro de una sonrisa ilusoria un saludo general me dejó excluida. de lejos te vi sillón convocante y me acerqué pensando que quizá comería mandarinas esa noche. tenía el recuerdo de la cáscara que cae con sólo una caricia. ** consolarte en la espera y silenciar mi llanto, acomodarte el pelo por detrás de la oreja y mirar con terror de encontrar a otra en tu mirada.
DESTINO DE BELLA, DURMIENTE El gris cae sobre la cuidad y en la calle se amontonan, bajo los árboles, las hojas color ocre. Ella y él estrenan un dormir juntos en una cama, con los cuerpos parcialmente desnudos, separados por la novedad de una primera noche. Una noche que podría haber terminado en un te acompaño con beso de despedida en la puerta, y un gusto a querer más en los labios. Son muchos los que buscan madres los no saben qué es ser desamparado miran con ojos de horizonte la línea al ras del suelo, exigen contención que dicen que les falta sin saber que buscan un vientre que los reciba, no para continuar su genética de abrazos carenciados sino para dormir sin pesadillas señuelos de la memoria. Son muchos los que se creen adultos y se rebelan infantes en los sueños. Pero esa noche terminaría en una mañana: con él despierto y ella durmiendo en esa cama, desnuda hasta la cintura y con las piernas casi rozando su pecho. Esa misma ella que apenas quedarse dormida comenzó a perderse...
Le ofrecías tu canción para que no estuviera sola. Sala 18. Mediquitos saquean cuerpo desnudo de mujer dopada pesadillas diurnas. Reías y ella también, te soñabas /con/ Alejandra.

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