Explicado a los niños


Hay una ropa específica
para dormir. Lleva
un nombre específico
también para dormir: camisón o pijama.

De igual forma, existe un tejido concreto
para estar en la cama sin dormir  —y cuando digo
esto no me refiero
a insomnio; ejercer el deseo
no es una mera  forma
de insomnio.

Esa prenda específica
que inaugura el deseo lleva
el nombre de piel, pero eso
lo sabéis: sois niños,
no marcianos. Seguro que una vez, o más de una
o tres o incluso cuatro,
probasteis el deseo
con vuestros compañeritos
de colegio. Seguro
que le habéis dado un nombre
cercano a la cosquilla, un nombre coloquial
exento de jadeos ―conocéis el jadeo, el decibelio
en el poro
del adulto.

(Te doy un chicle hinchable
si me cuentas
cómo llamáis vosotros al deseo.)

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