IV.
De cara a las estrellas
los campamentistas piensan que son féretros bien abrigados
y oyen
un grito
la nueva moda de ataúdes de pluma y poliéster
coronados de gloria al caer en vida
-hileras – hileras – hileras – hileras –
de campamentistas
dormidos en iglúes de colores brillantes
de cuerpos
achicados por la distancia
de piel, carne y huesos
en bolsas negras
de aire espeso entre las piedras.
Somos
restos
de
nada
cuando fumamos para dividir
las aguas
las montañas
y los cielos
en mil partes iguales.
V.
A la izquierda, la lluvia.
A la derecha, el sol.
:
Todo ocurre al mismo tiempo
golondrinas sureñas amagan en un roce acuático
el cuento de sus fracasos mientras yo pienso en un poema que sea
una lista de recetas para cocinar con leña.
De cara a las estrellas
los campamentistas piensan que son féretros bien abrigados
y oyen
un grito
la nueva moda de ataúdes de pluma y poliéster
coronados de gloria al caer en vida
-hileras – hileras – hileras – hileras –
de campamentistas
dormidos en iglúes de colores brillantes
de cuerpos
achicados por la distancia
de piel, carne y huesos
en bolsas negras
de aire espeso entre las piedras.
Somos
restos
de
nada
cuando fumamos para dividir
las aguas
las montañas
y los cielos
en mil partes iguales.
V.
A la izquierda, la lluvia.
A la derecha, el sol.
:
Todo ocurre al mismo tiempo
golondrinas sureñas amagan en un roce acuático
el cuento de sus fracasos mientras yo pienso en un poema que sea
una lista de recetas para cocinar con leña.
Camping
Verónica Pérez Arango
(Ed. Vox, 2010)
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