
... Todavía descalza, pero ya vestida con su vestido, tira el peso de su cuerpo hacia adelante y con un impulso suave se pone en puntas de pie y cuando se da cuenta que logra mantenerse en equilibrio, cierra los ojos, y con un gesto de dolor anticipado en los labios trata de recuperar aquella posición en puntas, a la que de chica la obligaron. Y puede.
Sin imaginárselo puede aunque le duela, aunque se le quiebre un pedacito de uña y vaya a parar frente al espejo. Ella abre los ojos, la uña roja la llama desde es piso y el baile vuelve a comenzar: deja caer el peso de su cuerpo sobre los talones y adelanta un paso, aprieta ese pedazo de rojedad entre los dedos y la uña se confunde en un pie al que no pertenecía, levanta la pierna y agarra la uña con la mano...
Sin imaginárselo puede aunque le duela, aunque se le quiebre un pedacito de uña y vaya a parar frente al espejo. Ella abre los ojos, la uña roja la llama desde es piso y el baile vuelve a comenzar: deja caer el peso de su cuerpo sobre los talones y adelanta un paso, aprieta ese pedazo de rojedad entre los dedos y la uña se confunde en un pie al que no pertenecía, levanta la pierna y agarra la uña con la mano...
Comentarios
esta tan lleno de arte, de naturaleza, de belleza
cada movimiento
hasta verlo se convierte en un arte