Ir al contenido principal

fragmento

Nunca es tarde para amar, yo soy de ese lema. O lo era. La verdad que viví equivocada.
Y ella vuelve ahora pretendiendo un cambio. Mentirosa. Como si se pudiera ir y venir, y una no siguiera siendo la misma. Ni siquiera mentirosa, ingenua, de generosa, lo digo. Tan fácil sería: voy a comprar cigarrillos, cinco minutos, vuelvo renovada. La vida no es así, una va, viene y sigue igual. Cambia peinado, estrena glamour, colecciona dietas, pero sigue siendo la misma. Meta pierna para adelante, al costado o en zigzag. Un salto también puede ser. Te arremangás la pollera, el vestidito, te acomodás las sandalias. Se avanza como se puede, pero mantenés el rengueo. Y nosotras juntas rengueamos parejo. Fuimos bastón y nos volvimos palo en la nuca. Tanto nos necesitábamos, tanto nos queremos...

Comentarios

Seguidores

Páginas vistas en total